sábado, 27 de marzo de 2010

Un cuadro





El cuadro que vi en el "Centre del Carme", el invierno de 2006, me impactó por sus dimensiones (160 x 240 cm), por sus tornasolados colores, por la atmósfera quieta y difuminada, pero sobre todo por la composición de las figuras.
Me cautivó desde el  primer momento la posición de los cuerpos yacentes en medio del prado.
  
Miré el título: "Muerte de Tristán e Isolda"   

Se me esfumó el tiempo contemplándolo. Cuando al fin pude apartarme de él, mis ojos volvían una y otra vez  a buscarlo. Desde otro cuadro, desde otro ángulo de la sala, mi mirada buscaba insistente el objeto que la había seducido. Antes de marcharme volví a acercarme. Duermen un sueño eterno, pensé.


Me marché del Carme. El nombre del pintor se desvaneció tan pronto como salí del recinto. Sin embargo, su obra no se me olvidó. Este cuadro me ha perseguido en sueños.

Más tarde, al escuchar el aria final del drama de Wagner, el liebestod, ese aria romántica por excelencia, que es el "Dolce e calmo", es cuando entenderé el cuadro. Para el mundo Tristán está muerto, pero para Isolda vive. El pintor refleja acertadamente los sentimientos de ella al final de este drama operístico. El cuadro es Isolda. Ella completamente expuesta y entregada.
Silencio, soledad...Isolda.

Esta pintura se convirtió desde el primer instante en una imagen sugerente y en un referente. Retomé el libro de Strassburg y lo releí a finales de 2007. Un año después, en otoño de 2008 reaparece la historia, reaparece el cuadro, pero... ¿Y el nombre del pintor? Internet, enciclopedias, libros de pintura, nada. Acudo por fin a una compañera, especialista en historia del arte. A los pocos días llega la respuesta: Rogelio de Egusquiza.

¿Qué decir de estos enamorados? El atardecer los encontrará inertes y los arropará con una sonrosada, nacarada y mágica luz. Los colores de su piel se oponen, como la vida y la muerte.  Los amantes muertos, se vuelven, sin embargo, inmortales a través de nuestros ojos; los ojos de aquellos que contemplamos su drama, los ojos del espectador. Es Isolda la que otorga la inmortalidad a Tristán con su elección, seguirle en su periplo más allá de la muerte. Irradia un dramatismo calmo, reposado, sutil.

No hay rigidez en su muerte. Su postura se derrama, literalmente, cubriendo el cuerpo del amado, tranquila y descansada. Transmite calma y un deseo de entrar en su mismo sueño como ellos, con ellos. Serena amante, suave, vaporosa, pura, sensual, y confiada en su amoroso final. La fría muerte no es tal con esas tonalidades cálidas y asalmonadas y con su cuerpo  en  posición tan inusual.
                                                                                         
Por siempre duermen Tristán e Isolda, Isolda y Tristán, su sueño de amor eterno.
Una de las leyendas dice que un rosal y una vid crecerán y se enredarán sin que el hacha del rey Marke pueda evitarlo.

En medio del prado, encima de la hierba, dos cuerpos yacen. Las rosas y el infinito horizonte serán ofrenda perpetua en su tumba.

Una historia de 3 años con Isolda.


"Tristán e Isole.  La Muerte".
 Rogelio de Egusquiza 1845-1915.
Lienzo: 160x240 cm.
Colección Museo de Bellas Artes de Bilbao.


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martes, 23 de marzo de 2010

Música Sacra



"El descendimiento" R. Van der Weyden


Concert de música religiosa
Església  de Sant Nicolau, València
Cor José Roca
Cor de cambra Studium Vocale
Dissabte, 27 de març de 2010 a les 20:00 h          

PROGRAMA:

1ª part:   Cor José Roca
                                      
-TIBIE PAIOM :Dmtry Borniansky
-DÉU ÉS AMOR: D. Ombrie
-AVE MARIA: T.L. de Victoria
-IN MONTE OLIVETI: L.Da Viadana
-BENEDICTUS: S. Giner
-STABAT MATER: J.F. de Iribarren
Director: Miguel Pons García

2ª part:    Cor de Cambra Studium Vocale

-DOMINE JESU CHRISTE: Melchor Robledo
-AGNUS DEI: Palestrina
-AVE MARIA: Franz Liszt
-BONE PASTOR: Hilarión Eslava
-JESUS BLEIBET MEINE FREUNDE: J. S. Bach
-MAGNIFICAT: J.C. Pachelbel
Director: Daniel Rubio Navarro


Cant comú: AVE VERUM: W. A. Mozart
Pianista: Pilar Navarro


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sábado, 20 de marzo de 2010

"Vinguda es jà..."





Vinguda és ja, la dolça primavera.
Passa l'hivern amb sos crudels rigors.
Rumbeja els brots l'arbreda falaguera.
Valls i muntanyes,
valls i muntanyes
s'han cobert de flors.
No és veritat
oh dolça aimada mia
que tot mirant el cel pur i serè,
al contemplar com va morint el dia,
tu ploraries, tu ploraries
sens saber per què.


Idil.li. Joan Altisent (1891-1971)

 Cor de cambra Studium Vocale 


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viernes, 19 de marzo de 2010

"Áspero mundo"






... Está sobre la tierra. Estaba.
Yo lo he visto.
Un momento tan sólo.
... su estatura
entre yo y esos campos amarillos.

"Palabra sobre palabra". Ángel González.



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jueves, 11 de marzo de 2010

LXIII. "El jardinero" R. Tagore

Viajero, ¿Debes irte?
La noche es sosegada y la oscuridad se desmaya sobre el bosque. Las lámparas brillan en nuestro balcón, todas las flores están frescas, y los ojos llenos de juventud todavía están despiertos.
¿Ha llegado la hora de tu partida?
Viajero, ¿Debes irte?

No queremos rodear tus pies con nuestros brazos suplicantes.
Tus puertas están abiertas. Tu caballo aguarda ensillado en la cerca.
Si hemos tratado de impedir tu paso sólo ha sido con nuestras canciones.
Si aún tratamos de que te detengas es sólo con nuestros ojos.
Viajero, no esperamos retenerte. Sólo tenemos nuestras lágrimas.
¿Qué fuego devorador centellea en tus ojos?
¿Qué fiebre de inquietud recorre tu sangre?
¿Qué llamada desde la oscuridad te solicita?
¿Qué terrible encantamiento has leído entre las estrellas del cielo, para que la noche silente y extraña se haya metido en tu corazón con un sigiloso mensaje secreto?

Si desprecias las reuniones alegres, si debes tener paz, cansado corazón, apagaremos nuestras lámparas y acallaremos nuestras arpas.
Nos sentaremos tranquilamente en la oscuridad en medio del susurro de las hojas, y la fatigada luna derramará pálidos rayos sobre tu ventana.
Oh viajero, ¿qué espíritu de insomnio ha pasado rozándote desde el corazón de la medianoche?

El jardinero. LXIII. Rabindranath Tagore

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domingo, 28 de febrero de 2010

"Signore delle Cime"






Dio del cielo, Signore delle cime, un nostro amico hai chiesto alla montagna.
Ma ti preghiamo, ma ti preghiamo: su nel Paradiso, su nel Paradiso lascialo andare per le tue montagne.

**
Santa Maria, Signora della neve, copri col bianco, soffice mantello.
il nostro amico, il nostro fratello. Su nel Paradiso, su nel Paradiso lascialo andare per le tue montagne.
*


Per tú, Alfons, que vius i que avui has gaudit de la passió de la música i del cant amb nosaltres.

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viernes, 12 de febrero de 2010

"Vendrá la muerte y tendrá tus ojos"





Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.

 
                                                    Cesar Pavese




Etorriko da zure soaz heriotza gor, logabe, alhadura zaharren gisa, goiznabarretik gauera alboan dugun ohidura zentzugabe bat bailitzan. Zure begiak alferrikako hitza izanik garraisi mutu, isiltasun oro isil, goiz bakoitzean aurkitzen dituzu adi ispilura begiratuz, ilun, hurbil. Jakinen dugu egun hartan, ohitxaropen! bizitza zarela eta ezereza, guztiontzat du heriotzak soa zorrotz bakar, mutu, leizera jetsiko gera.

Urratuko da ezpain hertsien keinua, aurpegi arrotza leihoaren ondoan, usadioen guneak desitxuratuz biluztasuna nagusitzen denean. Zure begiak argi grisaren errainu, mendi ilunen goizorduko izotza, esnatzearen dardara eta ikara kale hutsetik hurbiltzen zarenean. Jakinen dugu egun hartan, ohitxaropen! bizitza zarela eta ezereza, guztiontzat du heriotzak soa zorrotz bakar, mutu, leizera jetsiko gera.

¡Qué honda tristeza ver envejecer a los tuyos! ¡Y qué impotencia verles caer en las redes de lo inexorable!

A Pedro

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miércoles, 10 de febrero de 2010

Tu paso


"Mi liberación se convirtió en una invisible e indestructible esclavitud.



Mi esclavitud se convierte en cima ganada, desde la que oteo otros horizontes"

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martes, 2 de febrero de 2010

"La canción desesperada" Pablo Neruda

Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.

Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!

Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!

Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.

Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!

En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!

Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.

Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.

Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.

Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.

Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.

Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!

Oh, sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!

De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
De pie como un marino en la proa de un barco.

Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.

Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.

El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.

Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.

Es la hora de partir. Oh abandonado!

Pablo Neruda, 1924




"Bien sé que fuiste un regalo"

 

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miércoles, 6 de enero de 2010

"The hanging tree"





I searched for gold, and I found my gold,
and I found a girl who loved just me,
and I wished that I could love her, too
but I left my heart on the hanging tree,
left my heart with a memory,
and my faded dreams on the hanging tree.


Now there were men who craved my gold,
and meant to take my gold from me,
where man is gone he needs no gold,
so they carried me to the hanging tree,
to join my dreams and a memory,
yes, they carried me to the hanging tree.


To really live you must almost die,
and it happened just that way with me,
they took my gold and set me free,
and I walked away from the hanging tree,
I walked away from the hanging tree,
and my own true love, she walked with me.


That's when I knew that the hanging tree,
is the tree of life, new life for me,
the tree of hope, new hope for me,
the tree of love, new love for me,
the hanging tree.


I came to town to search for gold,
and I brought with me a memory;
and I seemed to hear the night winds cry,
go hang your dreams on the hanging tree,
your dreams of love that will never be,
hang your faded dreams on the hanging tree.
Marty Robbins

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VII. "El jardinero" Tagore

VII

Madre el joven príncipe pasará delante de nuestra puerta, ¿Cómo atenderé a mi trabajo esta mañana?
Enséñame a trenzarme el pelo, dime qué vestido he de ponerme.
¿Por qué me miras sorprendida, madre?
Ya sé que él no lanzará una mirada a mi ventana, ya sé que desaparecerá de mi vista en un abrir y cerrar de ojos; sólo la melodía que se desvanece en la flauta me llegará sollozante desde lejos.
Pero el joven príncipe pasará por delante de nuestra puerta, y yo me pondré lo mejor para el momento.

Madre, el joven príncipe ya pasó ante nuestra puerta, y el sol de la mañana sacaba destellos de su carroza.
Yo aparté el velo de mi cara, me arranqué la cadena de rubíes del cuello y la arrojé a su paso...
¿Por qué me miras sorprendida, madre?
De sobra sé que él no recogió mi cadena; sé que se quedó aplastada bajo sus ruedas dejando una mancha roja sobre el polvo, y que nadie sabe cuál era mi presente ni para quién.
Pero el joven príncipe ha pasado delante de nuestra puerta, y yo he arrojado a su paso la joya de mi pecho.


 "El jardinero" Rabindranath Tagore

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jueves, 24 de diciembre de 2009






* Bones Festes de Nadal *

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domingo, 6 de diciembre de 2009

L'últim alé

”No estigueu preocupats per mí. No s’apeneu. Jo estic bé”.
L'últim alé d'un home lliure, que ha afrontat amb valentia i enteresa la seua última ruta.


Quan tornarem a escoltar la seua veu de tenor entusiasta i el seu humor fi, intel.ligent i sarcàstic? En qualsevol cantonada, en qualsevol moment inesperat....de nou Alfons.


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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Hemisferios

Hemisferio norte

En el vestuario de la piscina, hace unos días, una mamá adornó a su hija, en apenas tres minutos, con una profusa cantidad de adjetivos inimaginables. Por su vocecita deduje que no pasaba de los seis. ¿Qué será de esa niña que lleva marcado a fuego en su mente y desde su nacimiento que es una... cerda, vaga, inútil, maleducada, gilipollas, malnacida y demás apelativos jugosos, en boca de su querida y protectora madre, porque el curso de natación ha comenzado cinco minutos antes y ella se ha entretenido en casa jugando?


La violencia no está suscrita a ninguna edad, condición ni hemisferio.


NANAS DE LA CEBOLLA

La cebolla es escarcha cerrada y pobre: escarcha de tus días y de mis noches.
Hambre y cebolla: hielo negro y escarcha grande y redonda.

En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba.
Pero tu sangre, escarchada de azúcar, cebolla y hambre.

Una mujer morena, resuelta en luna, se derrama hilo a hilo sobre la cuna.
Ríete, niño, que te tragas la luna cuando es preciso.

Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en los ojos la luz del mundo.
Ríete tanto que en el alma al oírte, bata el espacio.

Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca.
Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea.

Es tu risa la espada más victoriosa. Vencedor de las flores y las alondras.
Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor.

La carne aleteante, súbito el párpado, el vivir como nunca coloreado.
¡Cuánto jilguero se remonta, aletea, desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño. Nunca despiertes. Triste llevo la boca.
Ríete siempre. Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto, tan extendido, que tu carne parece cielo cernido.
¡Si yo pudiera remontarme al origen de tu carrera!

Al octavo mes ríes con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades.
Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes.

Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma.
Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro.

Vuela niño en la doble luna del pecho. Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre.

                                                  Miguel Hernández, 1939                                        

El día 20 de noviembre celebramos el día internacional del niño.


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jueves, 5 de noviembre de 2009

"Unos días antes"


El viajero está echado, boca arriba, sobre una chaise-longue forrada de cretona. Mira, distraídamente, para el techo y deja volar libre la imaginación, que salta, como una torpe mariposa moribunda, rozando, en leves golpes, las paredes, los muebles, la lámpara encendida. Está cansado y nota un alivio grande dejando caer las piernas, como marionetas, en la primera postura que quieran encontrar.
El viajero es un hombre joven, alto, delgado. Está en mangas de camisa fumando un cigarrillo. Lleva ya varias horas sin hablar, varias horas que no tiene con quién hablar. De cuando en cuando bebe un sorbo –ni pequeño ni grande- de whisky o silba, por lo bajo, alguna cancioncilla.
-La Alcarria de Guadalajara. La de Cuenca, ya no. Por Cuenca puede que ande el pinar; o la Mancha, ¡quién sabe!, con sus lentos caminos.

En la casa todo es silencio; la familia del viajero duerme. En la calle sólo algún taxi errabundo rompe, muy de tarde en tarde, la piadosa intimidad de los serenos.
La habitación está revuelta. Sobre la mesa, cientos de cuartillas en desorden dan fe de muchas horas de trabajo. Extendidos sobre el suelo, clavados con chinchetas a las paredes, diez, doce, catorce mapas con notas y acotaciones en tinta con fuertes trazos de lápiz rojo, con blancas banderitas sujetas con alfileres.
-Después, nada de eso sirve nunca para nada. ¡Siempre pasa igual!
A caballo de una silla duerma la chaqueta de dura pana. En la alfombra, al lado de un montón de novelas, descansan las remachadas botas de andar. Una cantimplora nueva espera su carga de espeso y saludable vino tinto. Suena en el noble, en el viejo reloj de nogal, la última campanada de una alta hora de la noche.
El viajero se levanta, pasea la habitación, pone derecho un cuadro, empuja un libro, huele unas flores. Ante un mapa de la península se para, ambas manos en los bolsillos del pantalón, las cejas casi imperceptiblemente fruncidas.
El viajero habla despacio, muy despacio, consigo mismo, en voz baja y casi como si quisiera disimular. -Sí, la Alcarria. Debe ser un buen sitio para andar, un buen país. Luego, ya veremos; a lo mejor no salgo más; depende.
El viajero enciende otro cigarrillo-a poco más se quema el dedo con el mixto-, se sirve otro whisky.
El viajero hace un gesto con la boca.
-Y tampoco importa que me salga un poco, si me salgo. Después de todo, ¿Qué más da? Nadie me obliga a nada; nadie me dice: métase por aquí, suba por allí, camine aquel ribazo, esta laderilla, esta otra vaguada tierna y de buen andar.


El viajero revuelve entre los papeles de la mesa buscando un doble decímetro. Lo encuentra, se acerca de nuevo a la pared y, con el pitillo en la boca y el entrecejo arrugado para que no se le llenen los ojos de humo, pasea la regla sobre el mapa.
-Etapas ni cortas ni largas, es el secreto. Una legua y una hora de descanso, otra legua y otra hora de descanso, otra legua y otra hora, y así hasta el final. Veinte o veinticinco kilómetros al día ya es una buena marcha; es pasarse las mañanas en el camino. Después, sobre el terreno, todos estos proyectos son papel mojado y las cosas salen, como pasa siempre, por donde pueden.
Busca unas notas, consulta un cuadernillo, hojea una vieja geografía, extiende sobre la mesa un plano de la región.
-Sí, sin duda alguna, las regiones naturales. Los ríos unen y las montañas separan, es la vieja sabiduría; no hay otra división que valga.
El viajero se distrae un instante y toma, de la estantería, el primer libro que alcanza: La historia de Galicia, de don Manuel Murguía, encuadernado en rojo cartoné ya desvaído por el tiempo. No lo necesita para nada; en realidad, lo coge sin darse cuenta.
-Es gracioso este libro…, es un libro lleno de paciencia.
El viajero está medio dormido y da un par de cabezadas mientras pasa las hojas. Se despierta de nuevo del todo, cuando lee al pie de una lámina: Cromlech que existe en Pontes de García Rodríguez. Lo devuelve a su sitio y piensa que, realmente, tiene los libros bastante mal ordenados.
La historia de Galicia
queda entre una Fisiología e Higiene, del bachillerato, y el The sun also rises, de Hemingway.

El viajero vuelve ante el mapa.
-Las ciudades las bordearé, como los buhoneros y los gitanos, igual que el jabalí y al gato garduño.
Se rasca una ceja y arruga la frente. El viajero no está muy convencido.
-O no, no las bordearé. Las ciudades hay que cruzarlas, a media tarde, cuando las señoritas salen a pasear un rato, antes del rosario.
El viajero sonríe. Tiene los ojos semicerrados, como de estar soñando.
-Bueno, ya veremos.
Se queda un rato en silencio, pensando muy confuso, muy precipitadamente. Es ya muy tarde.
-¡Qué barbaridad!
El viajero que se cansa de golpe, igual que un pájaro herido-piensa, al final, que ya sólo falta empezar, que quizás esté dándole demasiadas vueltas en la cabeza a un viaje que se quiere hacer un poco a rumbo, un poco como el fuego en una era: a la buena de Dios y a la que salga.
De la misma botella bebe el último trago.
-No. Estas son las cuentas de la lechera; lo mejor será coger el macuto y echarse a andar.
Se desnuda, desdobla la manta de pelo, apaga la luz y se echa a dormir sobre la chaise-longue forrada de cretona.

Fuera se oye el distante golpear del chuzo contra la acera. Por las rendijas de la persiana se cuela un hilito de claridad. Pasan lentos, entumecidos, los carros de los primeros traperos. El viajero se ha dormido al tiempo de nacer el día como un pollo que sale un poco avergonzadamente, del derrotado y tibio cascarón.

Capítulo I. "Viaje a la Alcarria" Camilo José Cela

Ocho meses antes...

***


martes, 6 de octubre de 2009

500 miles




If you miss the train I'm on, you will know that I am gone,
you can hear the whistle blow, a hundred miles.
A hundred miles, a hundred miles,
a hundred miles, a hundred miles,
you can hear the whistle blow,
a hundred miles.

Lord, I'm one, Lord I'm two, Lord, I'm three, Lord I'm four,
Lord, I'm five hundred miles, from my home.
five hundred miles, five hundred miles,
five hundred miles, five hundred miles,
Lord, I'm five hundred miles,
from my home.

Not a shirt on my back, not a penny to my name.
Lord, I can't go a-home, this a-way.
This a-away, this a-way,
this a-way, this a-way,
Lord, I can't go a-home,
this a-way.


If you miss the train I'm on, you will know that I am gone.
you can hear the whistle blow,
a hundred miles.



Intensa sensación que no impide el vuelo.
"Mi tributo a ti"

***


jueves, 24 de septiembre de 2009

Él, Ella.

Él
Cuando entré en tu casa y te vi, el mundo se me vino abajo. Sé que leíste la decepción en mis ojos. Aunque intenté esconderla entre mi sonrisa y, a pesar de la tuya, adiviné que me habías leído el pensamiento.
¡Que decepción verte así, enjuto y envejecido, carcomido, necesitado, hundidos los ojos, delgado …pero sobre todo dolorido… varón de dolores.

¡Varón de dolores!

Me aturdió tu rostro de dolor. Me tragué las lágrimas mientras te veía luchar con Cristina que, pacientemente, hacía su trabajo en tu cuerpo; y tú respirando, y tú jadeando, y tú suspirando y tú como pidiendo permiso para quejarte…
Aparté un pensamiento que no me deja un instante desde entonces: “No va a resistir más” “Otra operación no podrá superarla”…

Se va, se está yendo poquito a poco, andando un camino que no deseamos nadie para los que amamos, el camino que conduce a la muerte por el peor de los senderos, el abrupto, el empinado, el más duro, el solitario, el más complicado, lento y largo, el que provoca desesperanza, frustración, desesperación, y un profundo dolor y amargura a los que vivimos alrededor.

Y frente a ti, amigo mío es la impotencia de no tener poder para arrancarte de las garras de la muerte.
No poder salvar a los que amamos de ella ¡Qué injusto!

Es la rabia que me posee. Por esa rabia te maldigo, Oh muerte.

Ella

La miro desde el otro lado de la larga y amplia mesa. Lleva el pelo corto, impecable como siempre y teñido platino desde hace escasamente tres años. La miro con cariño. Tiene un rostro noble, pero hoy me fijo más en ella. ¿Qué me llama la atención? Está sonriendo y tiene paz.
 Es tranquila, una mujer tranquila, jamás alterada, siempre dulce, sin invadir ni empalagar.

¿Cómo transmite serenidad?  Sé que cuando él no está delante llora y se queja al cielo. Cuando no la ve nadie, cuando está sola, se desespera con humildad y se pregunta qué hará cuando él no esté.
Y llora por él, por ella, por sus hijos.
Él se va, poco a poco, con grandes sufrimientos diarios, con problemillas añadidos a su enfermedad mortal, pero ella delante de mí, en la sala de Claustro, está en calma.

Y yo tengo que reprimir las lágrimas que pugnan por salir.
Con un suéter verde de manga larga y un pañuelo níveo, relajada y sonriente, atiende y presta atención como si le fuera en ello la vida.
Maravillosa y profundamente justa, me da una lección de entereza.

***


jueves, 17 de septiembre de 2009

Viaje


En mi viaje hacia Ítaca, recalé en tu puerto un tiempo. Aprendí.




***

domingo, 13 de septiembre de 2009

Escribe por favor..."voy"


El cambio de medicación había provocado un cambio de comportamiento en el niño.

Demasiado excitado llegó del campamento, tenía cambios de humor frecuentes, no cejaba de hablar. El neurólogo le había prescrito una medicación nueva que le calmase y lograra equilibrarlo en estos últimos días de verano, para así comenzar el nuevo curso escolar regulado y evitar en lo posible problemas y situaciones conflictivas en el colegio.

La medicación comenzó a surtir efecto de inmediato. Un choque brutal que lo dejó amodorrado, ido, falto de reflejos y con la mirada fija en un punto horas y horas sin pestañear y esquivamente, manso y obediente…¡Guau!

Pobre hijo ¿Qué te hicieron? ¿Qué mal nacido fue el que se ensañó contigo hasta anularte casi como persona? ¿El que considerándose dios, no ha permitido que te conviertas en un hombre completo y valeroso?

No pasarás nunca de saber contar más de diez. Te olvidarás de leer, sumar y restar cuando dejes de practicarlo diariamente. Nunca sabrás lo que es volar porque te cortaron las alas a fuerza de golpes y te provocaron el profundo retraso que padeces junto a las crisis epilépticas.

Estos días sólo la música te hace sonreír. Subimos al coche, pongo el cd y los primeros compases de “Dulce embeleso” te sacan un segundo de ese universo particular y cantamos los dos.

Y pienso en el hijoputa que te sesgó la vida para dejarte eterno en tus ocho años.

Este es el niño que me acompaña cada verano. Este es el niño que me enfrenta a una realidad oscura cada verano.

Valerosa mujer, su madre. Mi amiga.

***


lunes, 7 de septiembre de 2009

" Tomar el Porridge frío"

Una vez me dijo: “ Hay que comerse el porridge frío”
Era una expresión china, cantonesa…
…trabajar tanto tiempo en algo que al llegar a casa sólo quedaba para comer porridge frío….
Es la única manera de ser bueno en algo. Tomando el porridge frío. Trabajas mientras los otros se divierten. Trabajas mientras los otros ven la televisión, trabajas mientras los otros duermen. Para ser maestro en algo has de “ comerte frío el porridge” …
En mi dura mollera “tomar el porridge frío” significa pasar una época de sufrimiento. Pasar malos días, meses o años, porque no queda otro remedio. A mí me tocó el porridge frío de oriente mezclado con la amarga píldora de occidente, y ahora ya no sé cuál es cuál.
Pero no era eso a lo que él se refería sino a prescindir de las comodidades y los placeres para conseguir una mayor felicidad, retrasar la satisfacción para conseguir una meta lejana…..
…Para mí, la frase tiene que ver con aceptar que has de soportar lo que te toque. Más aún, significa echar de menos a alguien. Echar de menos a alguien de verdad.
Como hago yo.
Pero ella se fue y ya no volverá. Ahora lo sé. No volveré a besarla nunca. No volveré a despertarme a su lado ni la miraré mientras duerme..
El amor se agota; puedes consumirlo del todo en una sola persona. Creo que es posible amar tanto y con tanta intensidad que ya no te quede nada para nadie más.. Por mucho que esperes, jamás tropezarás con nadie que llene el hueco que esa persona ha dejado. ¿Cómo vas a encontrar una sustituta del amor de tu vida? ¿Y para qué?
Rose nunca volverá a casa otra vez.
Ni conmigo.
Ni con nadie.
Quizá consiga aceptarlo si logro resistir esta ridícula necesidad de llamarla. Todo sería más llevadero si pudiera recordar, recordar de verdad que se ha ido, y no volver a olvidarlo.
Pero no soy capaz.
Cada día tengo ganas de llamarla…
Se ha ido y lo sé.
Lo que pasa es que a veces se me olvida. Nada más.
Ahora sé lo que debo hacer. Tengo que tomar el porridge frío y combatir esta irresistible necesidad de coger el teléfono.

"Sólo para ti" Tony Parsons


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lunes, 31 de agosto de 2009

Y serás sombra

"Yo fui...pero no te encontré ni una sola vez.
Me dejaste escritas palabras fáciles al borde del camino. Yo te entregaba mi alma y tú, educadamente, me la devolvías intacta"


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sábado, 1 de agosto de 2009

"Yuma" en Cuba

 
 


Hoy, de vuelta a España, me he sentido extranjera en mi tierra.

Es el proceso de adaptación. Son días en los que una es más bien de allá. Ya casi estaba nacionalizada hablando de parqueo, guaguas, carros, espejuelos, amol, fuete en lugar de fuerte, del “todo recto”… a cualquier lugar se va “ todo recto” ¡curioso y cierto!, chistando como los habaneros, entonando al hablar…¡Que sé yo!
Y acostumbrada a andar con una mirada modesta para no molestar ni invadir. Intentando no transmitir perturbación o juicio. Entrando con humildad a un terreno desconocido e inhóspito. Intentando, eso sí, ser precavida y juiciosa, andando sola por la Habana Vieja. Aunque al tercer día ya andaba como Pedro por casa, confiada y tranquila.
Hoy me he sentido extraña aquí.

Un apunte: "Cuba, una piedra preciosa sepultada por la revolución"

Me produce enorme tristeza que los nativos no conozcan su isla.

Que no disfruten de paradisiacas playas como María la Gorda (al oeste) o Cayo Sabinal (al este), tan vírgenes y solitarias.
Que mueran sin gozar de sus valles, el valle de Viñales y el valle de los Ingenios son una delicia o de sus senderos, el sendero hasta El salto del Caburní o el ascenso al Yunque en Baracoa, me parece una injusticia contra su condición de hombres habitando una tierra.
Que no puedan jamás recrearse en la maravillosa perspectiva que posee la costa suroriental, o chapotear en las aguas cálidas de ríos y mares. Ni contemplar el paso del tiempo, observando de lejos las eternas, azuladas y magníficas sierras de Escambray y Maestra.
O perderse en la suave, inmensa e infinita llanura entre Bayamo y Holguín o en medio de los bosques tropicales en la provincia de Guantánamo.
Ni disfrutar de la música en las “Casa de la Trova” diseminadas por toda su geografía, la de Baracoa me resultó la más cercana. Ni andar por las callejuelas de Trinidad o La Habana (La inhóspita Habana ha resultado al final hacérseme entrañable) que  hablan de su historia.
O sencillamente aspirar, en la noche, el penetrante olor a jazmín en los patios de las casas coloniales de Santiago, incluso pararse ante el aroma de la flor de Cuba, "mariposa" en medio de la selva tropical ascendiendo al Yunque…

Isla de contrastes y paradojas ¿Qué necesita? Inyecciones de prosperidad y cambio.
Sus ciudades bullen rotas, míseras y desvencijadas; son viejas desdentadas y decrèpitas. El idílico paisaje campestre con bohíos y guajiros, cabañas y bueyes, plantaciones y profusa vegetación, el soñado Caribe…choca con la vida de sus habitantes y me resulta abrumador, atroz.
¿Este pueblo, sacrificado bajo una ideología, abocado a la destrucción y a la miseria? ¿Este pueblo vive sin dignidad y en condiciones pésimas e infrahumanas? ¿No había otro modo de hacer las cosas? ¿Represión, limitación de libertades...?
¡Patria o muerte!... “Todo por la Revolución” , el lema del verano 2009.

Un pueblo de corazón dividido. Una parte calla, otra apruebe y grita a favor, otra maldice por lo bajo y los más, intentan cualquier cosa por vivir un poco mejor.
He visto a un pueblo que sufre en medio de un absurdo.
He visto a un pueblo que sufre encerrado en un entorno de lujo.
Y ha sido enriquecedor, mucho. Estoy satisfecha con todo lo vivido, con todo lo visto, con todo lo aprendido. Vuelvo a casa llena, compensada y en paz.




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miércoles, 1 de julio de 2009

"Versos sencillos"


"Mi verso es de un verde claro
y de un carmín encendido:
mi verso es un ciervo herido
que busca en el monte amparo".

José Martí. "Versos sencillos"

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viernes, 19 de junio de 2009

CANCIÓN DEL JINETE

Córdoba.
Lejana y sola.

Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.

Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.

¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!

Córdoba.
Lejana y sola.
*
Federico García Lorca







Recorro el poema y entono el canto.
Día tras día lo canto para ti.

Entre las notas de mi partitura, mi dolor desgarrado y tú.  
¡Ay,  tú, hermana, eterna en Córdoba!

¿Dónde estás, muchacha pequeña y frágil? ¿Dónde habitas, dulce niña? ¿Quién se recrea ahora en tus finos cabellos y en aquellos ojos moros de azabache?

Un alma blanca que se deslizó de puntillas por nuestra vida. ¡Qué bella mirada poseías! ¡Cuánta dulzura derramabas a tu paso! ¡Y aquel deje andaluz! Se lo llevó el río Guadalquivir una tarde de marzo, mientras entonabas el canto, montada en tu "jaca negra y valerosa"

Una larga noche de "luna roja" y las voces dejaron de sonar.

Concluiste tu vida como Virginia Woolf para Bernard en el final de “las olas”: “¡Contra ti me lanzaré, entero e invicto, oh muerte!”
Fuiste amortajada con todos los dolores  y todas las lágrimas nuestras.

¡Álzate inmortal "desde las torres de Córdoba"!


No me dejan bajar a acompañarte. Mis guardianes me impiden cruzar el umbral del lugar donde yaces. Demasiado inhóspito y gris, huele al frío de la dama oscura. Me helaría el corazón y me moriría.


¿Por qué? ¿Por qué?
Tú, "lejana y sola!
Tú, princesa mora.
Tú, mi hermana.

...Miro Córdoba desde la lejanía.

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domingo, 3 de mayo de 2009

Mara

Tarde adormecida en perfumes florales que despierta con el rumor de voces. Tarde salpicada de juegos infantiles y campanas de iglesia.
El cauce del río Turia viste día de descanso en primavera festiva. Alegres y luminosos verdes, amarillos, dorados, tierra, azules, blancos…Colores, movimientos y algarabía danzan. Matices que la brisa me acerca y que me acarician, mientras miro ondular juguetón y grácil tu pelo castaño. ¡Cómo juega con el mes de mayo!

Eres una niña preciosa.

¡Cuánto tiempo desde que se incrustaran en mi pupila aquellos pueriles ojos, ávidos de hermosura, que se posaron por primera vez en ti! Los recuerdo bien.

Aquel día, supe que estabas despidiéndote de la niñez protectora, ante un mundo que se presentaba voraz.

Desde entonces te contemplan y se recrean los que pasan a tu lado. Siempre invariable, siempre predecible, espero el momento.

Pero en mi corazón ya no anida ningún malestar…porque sé lo que contemplan. Sé que aman la belleza con la que te mueves, la belleza en la que te has convertido; tu mirada, tu sonrisa, tu nariz pecosa, todo envuelto en una espléndida joven.

Tu pañuelo de colores dorados se mece al compás de tu cuerpo, mientras pedaleas delante de mí. Yo te contemplo satisfecha, agradecida, feliz de tenerte. Y ese gesto de volver la cabeza para buscarme con los ojos y sonreír, me recuerda que fuiste pequeña, “Doña lápiz” y que yo te cuidaba, como ahora me cuidas tú a mí.

Quiero que recuerdes y que no se te olvide, que eres princesa; la princesa de mi cuento de hadas. 




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