jueves, 17 de junio de 2010

Abra

"El último día de mi juventud"





IM ABENDROT :
 Wir sind durch Not und Freude
gegangen Hand in Hand,
vom Wandern ruhen wir (beide)
nun überm stillen Land.

Rings sich die Täler neigen,
es dunkelt schon die Luft,
Zwei Lerchen nur noch steigen
nachträumend in den Duft.

Tritt her und lass sie schwirren,
bald ist es Schlafenszeit,
dass wir uns nicht verirren
In dieser Einsamkeit.

O weiter, stiller Friede!
So tief im Abendrot,
wie sind wir wandermüde-
ist dies etwa der Tod?



EN LA PUESTA DE SOL

Con penas y alegrías,
mano a mano, hemos caminado.
Reposemos ahora de nuestros viajes,
en la tranquila campiña.

A nuestro alrededor se inclinan los valles,
ya la brisa se ensombrece.
Sólo dos alondras alzan todavía el vuelo
soñando de nuevo en el oloroso aire.

Acércate y déjalas trinar,
pronto será hora de dormir,
para que no podamos perdernos
en esta soledad.

Oh, inmensa y dulce paz,
tan profunda en la puesta de sol,
qué fatigados estamos por haber caminado.
¿Será ésta, entonces, la muerte?

**

Tu en l'ocàs, jo en l'inici.
Tu en l'inici, jo en l'ocàs.
Tan se val.
 Per a tú, xiquet, un dels meus lieders preferits.


Cuatro (4 de 4)




***


miércoles, 16 de junio de 2010

Ríos sagrados

Las imagenes que tantas veces he visto en fotografías y documentales del río sagrado por excelencia, el Ganges, están ahora ante mis ojos, hechas realidad en el Godavari. El Godavari cruza Nasik y en sus orillas escalonadas se erigen templos y santuarios. En el río unas mujeres lavan la ropa, otras se bañan con sus saris para recibir el efecto purificador de las aguas. Justo allí están las piras funenarias y, como en el Ganges, arrojan las cenizas al río....lo que estoy viendo, los olores, las músicas, el agua, la tierra...

Cruzamos el río y llegamos a la plaza del mercado. A un lado de la plaza están los puestos de frutas, verduras, especias y telas. En el otro hay dos cisternas con agua del Godavari: una para lavar al ropa y la otra para los rituales de la vida y la muerte. Los hombres rezan sus oraciones. Las mujeres lavan las sedas luminosas y las extienden en el suelo para que se sequen. Ponen una piedra en cada extremo para que no vuelen y conforman un mosaico de mil y un colores. Los niños juegan a pillar. Toda la vida de la ciudad pasa por esta plaza. La cisterna de agua sagrada refleja el ciclo de la muerte, la vida y de nuevo la muerte como hecho cotidiano. Las gentes se bañan en las aguas que han recibido las cenizas de los muertos y así reciben la vida espiritual, la vida del cuerpo y del alma.                                                                                                                                                    
                                                                       "La hija del Ganges" Asha Miró
 
 
Y cruzaré ríos sagrados...
 
 
***



martes, 15 de junio de 2010

No soy Penélope




Un manto de escarcha roba el último hálito a la primavera.
Contemplo a lo lejos tu luz dorada y redonda de ayer, hecha añicos.
Bastaron, tan sólo, los imperceptibles minutos de treinta días
para que la erosión del desaliento
desgastara los pies de la estatua que embellecía mi jardín.

Pequeños cristales de hielo salpican tu imagen rota frente a mis ojos.


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lunes, 14 de junio de 2010

Dos poemas

Una amapola desvaída
emerge hoy procaz, obscena,
enraizada en la herida húmeda de mi carne.

Sexo florecido me siento.
Tu mirada silenciosa me fecunda.

El inevitable viento del otoño espera en vano.
                                                             P.A.

***

Desnuda ante ti,
brota en la carne maltrecha
una febril amapola
que avergüenza mi alma.

Sin contemplación
la arranco de raíz
arañando mis muslos,
mientras los agrisados velos
sepultan la audaz primavera.
                                      A.R.

Dos visiones de un mismo sueño.

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sábado, 12 de junio de 2010

El caso...

"El caso es que ya toca, el caso es que ya lo siento, el caso es que no tiene marcha atrás, el caso es que todo es efímero "

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miércoles, 9 de junio de 2010

"Morgen"




Und morgen wird die Sonne wieder scheinen,
und auf dem Wege, den ich gehen werde,
wird uns, die Glücklichen, sie wieder einen
inmitten dieser sonnenatmenden Erde…

Und zu dem Strand, dem weiten, wogenblauen,
werden wir still und langsam niedersteigen,
stumm werden wir uns in die Augen schauen,
und auf uns sinkt des Glückes stummes Schweigen…


**


"Mañana"

Y mañana brillará de nuevo el sol,
y por el sendero que recorreremos
la felicidad de nuevo nos envolverá
en el seno de esta tierra embriagada de sol…

Y hacia la extensa playa de olas azuladas
descenderemos lentamente en silencio,
mudos nos miraremos a los ojos
y sobre nosotros caerá el silencio de la felicidad…

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martes, 8 de junio de 2010

Nieves del Mar

Te pusieron nombre de princesa de cuento.

Al escuchar la canción, "Tanto tiempo esperándote", supe que había llegado el momento de hablarme de ti, pequeña. Han pasado días y días. No sé cómo hacerlo, me digo. Diez años son... muchos años.

Hoy te he encontrado entre mis  viejos álbumes de fotografía. Estamos las dos sujetando a Mara en una instantánea veraniega, allá por el 90. Nada de lo que hoy es se adivina en ella, ni en mis gestos ni en tu sonrisa. Las dos con coletilla, tú por siempre intacta y eterna;  yo... la joven de aquel entonces.

Nieves del Mar ¡Cuánto tiempo sin oír tu nombre! Lo he pronunciado bajito y lentamente. Mientras lo saboreaba he notado un extraño tintineo. La segunda vez me lo he escuchado decir como tus padres solían hacerlo, cantarín, largo y de un tirón.

Dejo el coche a la vera del camino. Serpentea grácil entre pinos y dunas hasta tu rincón, la gran roca, el lugar exacto donde tu padre dejó a merced del azul del mar tu recuerdo en gris.
Y me siento a hablar contigo, frente a estas aguas que te acogen. Me siento en la punta de Tarifa, en esa roca donde te gustaba pasar días y días de playa y mar. Escucho el oleaje bravío de esta parte de la costa sureña. Hoy hace viento, ¡cómo no!, el viento molesto , el interminable viento que salpica incesante el Estrecho.

 Fuiste una princesa digna de ser reina, dulce, delicada y guapa. En ti confluía una  extraña mezcla de rasgos moros y tartesos,  ojos oscuros, grandes y rasgados revoloteando en piel clara y cabello rubio. Recuerdo tu mimosa voz: "...una rosa es una rosa..."

La Muerte, envidiosa de tu hermosura fue a buscarte un día de abril. Adivinó el momento propicio en un tramo de carretera recto, aparentemente sin ningún tipo de dificultad, apenas pasada Tortosa. Apeló a la debilidad humana , al sueño, para arrancarte, presta, de tu lugar en el mundo y seguir alimentando así, la maldición de las hembras de la familia.
La oscura reina se presentó al dar las campanadas del mediodía . El sol lucía alto y también allí hacía viento.

Todo se arremolinó en un vértigo incontrolable: el asfalto, la angustiosa prisa por llegar hasta ti, el sonido del helicóptero sesgando la tarde, el dispositivo de respiración asistida que, paradójicamente, me daba calma, estabas sumergida y no sufrías, la espera, la esperanza y la desesperanza y por fin la mole aquella de piedra gris.

Luchaste contra ella valiente. Todos luchamos por ti mientras la primavera injusta resplandecía en todo su apogeo. El ocho de mayo, la parca se cansó de jugar contigo a vencedores y vencidos.

En aquel lugar inhóspito de Barcelona donde te vi por última vez, en aquel frío lugar de piedra gris me recordaste a otra princesa de cuento de hadas. Te vi en Blancanieves, bella y hermosa, encerrada en tu urna de cristal.
Pero tú no despertaste cuando tu desconsolado caballero te beso. Desesperado, se volvió sombra tuya al paso del tiempo, arrastrándose incansable, buscando saciar su deseo de envolverse contigo.

Vives en tu padre, Nieves del Mar. Cada vez que escucho su voz en la lejanía, tú te filtras entre su cadenciosa voz, te asomas al mundo y me saludas, niña, para siempre eterna.


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lunes, 7 de junio de 2010

II trobada Coral Alfons Dastis




Coral Cantarella Jovenalla

* Niño Dios d’amor herido Francisco Guerrero

* Ave Maria Emil Cossetto

* Bullerengue José A. Rincón

* Sure On This Shinning Night Samuel Barber

* Irish Blessing Moore Tradicional/Har.: James E. Moore

Pianista: Diego Sánchez

Director: Alejandro Morales
 
Cor Polifònic Ciutat de Xàtiva:

* Kyrie Eleison Charles H. Giffen

* Ave verum Charles Gounod

* Help us, O Lord Aaron Copland

* La mañana Iñigo Igualador/Lletra: Sonia Herrero

* Dos olas Alejandro Yagüe/Lletra: G. A. Bécquer

* Ara vindrà pasqua José Miguel Sánchez Ruiz

Director: Francisco Manuel Tortosa Palop  
** 
 
Cor de Cambra Studium Vocale:

*Ave Maria Franz Liszt

*Bone Pastor Hilarión Eslava

*Agnus Dei Giovanni P. L. da Palestrina

*Carta Alicia Coduras/Lletra: Miguel Hernández

*Como la higuera joven Daniel Rubio/Lletra: Miguel Hernández

*Nanas de la cebolla Daniel Rubio/Lletra: Miguel Hernández

Director: Daniel Rubio Navarro

 
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domingo, 6 de junio de 2010

Kanyakumari

En Kanyakumari se juntaban los tres mares. El Golfo de Bengala, el Océano Indico y el Mar Arábigo. Un tranquilo océano masculino flanqueado por dos revoltosos mares femeninos. Akhila había oído contar que en Kanyakumari, que entonces se llamaba Cabo Comorín, el decidido y valeroso Narendra se lanzó a las peligrosas aguas y a las sales de los tres mares y nadó hasta una roca, en la que se sentó resuelto a encontrar las respuestas que se le habían resistido toda la vida. Al dejar la roca se había convertido en Vivekananda, el que ha encontrado el gozo de la sabiduría. El santo que enseñó al mundo a levantarse, a despertar y no rendirse hasta haber conseguido sus objetivos.

Había leído que Kanyakumari  recibió su nombre de la diosa que, como ella, puso su vida en suspenso, condenándose a una espera eterna, y que la playa estaba hecha con arenas multicolores; los restos fosilizados de un banquete de bodas que nunca se sirvió ni se comió.
 Akhila tumbada en la cama con la mirada fija en la ventana, decidió que se iba. Esa misma noche.

"El vagón de las mujeres". Anita Nair

Yo también me voy, pero no esta noche.
 Allí veré ponerse el sol.


 
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sábado, 5 de junio de 2010

"Carta"

El palomar de las cartas
abre su imposible vuelo
desde las trémulas mesas
donde se apoya el recuerdo,
la gravedad de la ausencia,
el corazón, el silencio.

Oigo un latido de cartas
navegando hacia su centro.

Donde voy, con las mujeres
y con los hombres me encuentro,
malheridos por la ausencia,
desgastados por el tiempo.


Cartas, relaciones, cartas:
tarjetas postales, sueños,
fragmentos de la ternura,
proyectados en el cielo,
lanzados de sangre a sangre
y de deseo a deseo.

Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme a la tierra
que yo te escribiré.

En un rincón enmudecen
cartas viejas, sobres viejos,
con el color de la edad
sobre la escritura puesto.
Allí perecen las cartas
llenas de estremecimientos.
Allí agoniza la tinta
y desfallecen los pliegos,
y el papel se agujerea
como un breve cementerio
de las pasiones de antes,
de los amores de luego.

Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme a la tierra,
que yo te escribiré.

Cuando te voy a escribir
se emocionan los tinteros:
los negros tinteros fríos
se ponen rojos y trémulos,
y un claro calor humano
sube desde el fondo negro.
Cuando te voy a escribir,
te van a escribir mis huesos:
te escribo con la imborrable
tinta de mi sentimiento.


Allá va mi carta cálida,
paloma forjada al fuego,
con las dos alas plegadas
y la dirección en medio.

Ave que sólo persigue,
para nido y aire y cielo,
carne, manos, ojos tuyos,
y el espacio de tu aliento.


Y te quedarás desnuda
dentro de tus sentimientos,
sin ropa, para sentirla
del todo contra tu pecho.

Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme a la tierra
que yo te escribiré.

Ayer se quedó una carta
abandonada y sin dueño,
volando sobre los ojos
de alguien que perdió su cuerpo.
Cartas que se quedan vivas
hablando para los muertos:
papel anhelante, humano,
sin ojos que puedan serlo.

Mientras los colmillos crecen,
cada vez más cerca siento
la leve voz de tu carta
igual que un clamor inmenso.
La recibiré dormido,
si no es posible despierto.
Y mis heridas serán
los derramados tinteros,
las bocas estremecidas
de rememorar tus besos,
y con su inaudita voz
han de repetir: te quiero.


Miguel Hernández  (1910-1942)


...exclusivamente epistolar


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jueves, 3 de junio de 2010

25

"El gran dragón del viento
estaba moribundo
pero todas las frondas
en primavera"


Federico García Lorca  (1898-1936)

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miércoles, 2 de junio de 2010

Amanece

Amanece.
Hoy huele a verano.
El cielo... retocado con un tapón de clonar.


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martes, 1 de junio de 2010

Montgó

Entre Denia y Jávea, el Montgó,
entre la tierra de mi infancia y la tierra donde culmina mi madurez.





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viernes, 28 de mayo de 2010

"El cielo de Bombay"

"Bombay pasa por delante de su ventanilla, queda y velozmente, del mismo modo que la mayor parte de su vida ha pasado frente a ella"


Thirty Umrigar

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martes, 25 de mayo de 2010

Pensamientos

Un halago: "...la facilidad con la que trasciendes de los objetos comunes a pequeños tesoros del pensamiento"

Un encuentro: " ...coleccionaba pensamientos porque en ellos escondía lo que siempre le hubiera gustado ser." Rosa Díaz

Desasosegada e intranquila esta mañana hasta escuchar de nuevo  las palabras que,  minutos antes, han resbalado expresamente para mí entre luces, sombras  y bambalinas.
Pensamientos.

 
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lunes, 24 de mayo de 2010

"Tanto tiempo esperándote"






Fue sin querer... Es caprichoso el azar.
No te busqué ni me viniste a buscar.
Tú estabas donde no tenías que estar;
 y yo pasé, pasé sin querer pasar.

Y me viste y te vi entre la gente que iba y venía con prisa
 en la tarde que anunciaba chaparrón.

 Tanto tiempo esperándote...

 Fue sin querer... Es caprichoso el azar.
No te busqué ni me viniste a buscar.
 Yo estaba donde no tenía que estar
 y pasaste tú, como sin querer pasar.

 Pero prendió el azar semáforos carmín,
 detuvo el autobús y el aguacero hasta que me miraste tú.

Tanto tiempo esperándote...

 Fue sin querer... Es caprichoso el azar.
No te busqué, ni me viniste a buscar.

Joan Manuel Serrat- Noa


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domingo, 23 de mayo de 2010

Eternidad

"Al atardecer, en una de las pozas del río Cazuma he visto nuestro reflejo. Íbamos las dos vestidas de primavera, Marta"

Hace unas semanas me preguntaba...y yo ¿cuándo me vestiré yo de primavera?
Hoy.
Hoy me he vestido de primavera y regreso a casa con mi piel impregnada de hierbas de monte.

Horadando el barranco he recordado mis primeras salidas a la montaña. Fue tal el impacto  que, desde entonces, lo llevo "como un sello en el corazón, como tatuaje en el brazo" que dice El Cantar de los Cantares.

La recorro asombrada y feliz como si fuera la primera vez.
Es mi referencia. La montaña es mi cofre donde escondo un tesoro preciado, la querencia más vital, la más pura, la más indomable, la más natural. Guarda mi espíritu más salvaje y noble.
Hoy, de nuevo ha renovado su alianza en mi piel, a fuego lento, como las grandes pasiones, mientras mis pies hollaban el curso de su garganta, la del río Cazuma.

Mis sentidos han estallado a la vez ante los olores de pinos, romeros, tomillos, profusión de manzanilla, espliego y salvia. Adornaban las flores gamas de amarillos, azules, blancos, morados, rosas junto a los esmeraldas de las limpias aguas del Cazuma que han reconstituido nuestros pies al final de la tarde.


Las pinturas de 5 a 7 mil años permanecen impertérritas en el abrigo de la Cova de la Araña. Nosotras pasaremos, como pasaron todos los que habitaron estas tierras: fenicios, íberos, romanos, cartagineses, moros... y ellas seguirán aquí para siempre, hablando a los hombres de la eternidad, de cuán de sagrado existe en el hombre y en su hábitat.
El tacto de mis manos agarrándose a las rocas del desfiladero, la frescura en el último tramo de la garganta, el calor que aún no es asfixiante para recorrer senderos. El agua acompañándonos siempre, en todo el recorrido, susurrando melodías mientras caía al lecho desde las rocas. El río, divertido, se escondía y tornaba a aparecer más cantarín, más juguetón... ¡Qué reconfortante!

Cuando la Gola de Lucino nos ha encajonado definitivamente y sin escapatoria en el barranco, ha cesado el murmullo del agua. Entonces el viento ha tomado el relevo y entonado el canto de la madre tierra. Su son se amplificaba en verticalidad hasta nosotras. El viento, arriba, con su melodía infinita y suspendida de las piedras calizas mientras nosotras, abajo,  eramos arrulladas por sus armónicos, que poderosos resbalaban  por las paredes verticales, cantando la inmensa soledad y la serenidad del transcurrir del tiempo.


Cansada, agotada, dolorida y feliz, sonrío...¡es primavera!

"Y cuando llego a casa, tomo el ramillete de romero y camomila y perfumo de monte mi estancia"


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viernes, 21 de mayo de 2010

Haikú

       

     

      “Una lágrima
                pintada en blanco y negro,
                             sobre Amalfi”
                                                 Artzeche





Haikú: poema corto japonés. Tres versos y 17 sílabas. Descriptivo, de la naturaleza y las estaciones.


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jueves, 20 de mayo de 2010

Kokinshū


Las perlas blancas
que en mis mangas cayeron
cuando con el corazón       
aún pleno
nos separamos,
las llevo conmigo
como recuerdo suyo.

Kokinshū: primer recopilatorio de poesía japonesa, época imperial. Fue también la primera antología que se dividió en poemas de las estaciones y del amor. La primacía de los poemas de las estaciones fue empezada en el Kokinshū y continúa aún estos días con la tradición del Haikú.


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miércoles, 19 de mayo de 2010

"Frühling"




FRÜHLING                                                              PRIMAVERA

In dämmrigen Grüften                    En el fondo de las peñas crepusculares
träumte ich lang                                              he  soñado largamente
von deinen Bäumen und blauen Lüften,       con tus árboles y aire azul,
von deinem Duft und Vogelsang.  con tus aromas y con tus cantos de pájaros.

Nun liegst du erschlossen                         Ahora te has desplegado
in Gleiss und Zier                                    en esplendores y aderezos,
von Licht übergossen                               desbordando de luz,
wie ein Wunder vor mir.                         como un milagro ante mí.

Du kennest mich wieder,                         Tú me reconoces,
du lockest mich zart,                               tú me atraes tiernamente,
es zittert durch all meine Glieder    un escalofrío cruza todos mis miembros,
deine selige Gegenwart!.                      tu bienaventurada presencia.

 (Hermann Hesse)
 "Las cuatro últimas canciones" de Strauss
Cuatro (1 de 4)



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martes, 18 de mayo de 2010

Conexión


No te das cuenta.
¿Cómo es que no te das cuenta? Me pregunto constantemente.
Para mí ... ¡es tan evidente!
¿Sabes?, hay algo que no sé explicar muy bien con palabras.
Creo que tú y yo, por alguna razón que desconozco, estamos conectados.


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lunes, 17 de mayo de 2010

"Idea profunda nº 9"

La señora Michel tiene “la elegancia del erizo”: por fuera está cubierta de púas, una verdadera fortaleza, pero intuyo que por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalillos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes.
...el señor Ozu me dijo que apostaba a que era una princesa clandestina y erudita.

"La elegancia del erizo".
Muriel Barbery

Lúcido y genial, como tú. Sumamente inteligente, como tú. Repleto de ideas peregrinas y originales, como tú.


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domingo, 16 de mayo de 2010

Palabras

Hay veces que, sin buscaros, os agolpáis por salir de dentro irrefrenables. Entonces me paro y os escucho. La insistencia con la que me llamáis la conozco. No me queda más remedio que abriros la puerta. Os libero.

Otras veces soy yo la que voy en pos vuestro; pero entonces, como niñas caprichosas, os guardáis recónditas de mí que oso perturbar vuestro sueño.

 A vuestra merced estoy como las hojas están del viento.




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viernes, 14 de mayo de 2010

"Palabra muerta, realidad perdida"

Mi memoria conserva apenas solo
el eco vacilante de su alta melodía:
lamento de metal, rumor de alambre,
voz de junco, también
latido, vena.

 Recuerdo claramente su erre temblorosa,
su estremecida erre suspendida
sobre un abismo de silencio y ámbar,
desprendiéndose casi
de la música oscura que por detrás la asía,
defendiéndose apenas
del cálido misterio que la alzaba en el aire
creando un solo cuerpo de luz y de belleza.

Luminosa y precisa,
yo la sentía en mi ser profundamente,
sabía su sentido,
descifraba sin llanto su mensaje,
porque acaso ella fuese
-o sin acaso: cierto-
la única palabra irrefrenable
que mi sangre entendía y pronunciaba:
una palabra para estar seguro,
talismán infalible
significando aquello que nombraba.

Como un perfume que lo explica todo,
como una luz inesperada,
su presencia de viento y melodía
hería los sentidos, golpeaba
el corazón,
estremecía la carne
con el presentimiento verdadero
de la honda realidad que descubría.
Pronunciarla despacio equivalía
a ver, a amar, a acariciar un cuerpo,
a oler el mar, a oír la primavera,
a morder una fruta de piel dulce.

Todo ocurría así, hasta que un día
la dije bien, y no entendí su cántico.
La grité clara, la repetí dura,
y esperé ávidamente,
y percibí, lejano,
un eco inexplicable, infiel
reflejo
que en vez de iluminar, oscurecía,
que en vez de revelar, cubrió de tierra
la imprecisa nostalgia de su antiguo mensaje.
Cuando un nombre no nombra, y se vacía,
desvanece también, destruye, mata
la realidad que intenta su designio.                                
                                   "Palabra sobre palabra"  Ángel González (1925-2008)

Palabra has sido tú.


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