domingo, 26 de septiembre de 2010

Sinforosa, Martín y la Estrella.






Pasados unos cuantos km del desvío que conduce al Penyagolosa y a la vera de la rambla del río Montlleó, frontera natural entre Castellón y Teruel, se levanta el poblado de la Estrella.
Cuarenta y cinco casas, el ayuntamiento y la iglesia.
Habitantes: dos.


Sinforosa y Martín (Juan Martín) nos reciben amablemente esta tarde de domingo en el portal de su casa, una hospedería perteneciente al arzobispado.
Una morera blanca que señorea en la recogida y bonita plaza da sombra a todo aquel que se acerque a este apartado lugar.
Esta pintoresca placita acoge el ayuntamiento de 1739,  la iglesia de 1816, un murete de contención que se desliza hasta el río y dos hospederías de 1818.
Le añade el encanto a la plazuela el rincón donde tiende Sinforosa su ropa mojada,  la cuerda  desde la fachada de la iglesia hasta el muro y el correteo incesante de Estrella, una cazadora bretona de apenas dos meses.



Sinforosa tiene un precioso pelo blanco.
Aprendió a leer sola mientras cuidaba el rebaño.
"Aprendí con un libro antiguo, amarillo y viejo que pertenecía a mi madre"- me cuenta.
Me enseña con orgullo un cuadernillo donde anota sus cosas.

Tienen electricidad de motor y nevera que proveen cada 8 días. 

 Va vestida con  delantal, falda y una camiseta fucsia que le resalta su piel y su cabello: " Ya ve- me dice- es domingo y yo sin cambiarme".  


Ya ves , hoy domingo tarde y... ¡Cuánto ajetreo en la plaza con la veintena de gatos, Estrellita, Sinforosa,  Martín y una pareja de vecinos de Villafranca del Cid!

Leo: ...Leyenda negra, insólito paraje, silencio absoluto, poblado maldito, paisaje desolado y endiablado... 
En la pared lateral de la iglesia reza una inscripción: "Diluvio de La Estrella, 9 de octubre de 1883; 17 casas destruídas y 26 personas muertas".

En esta tarde de septiembre toda en gris percibo: reposo, amabilidad, invitación a compartir...donde el tiempo que conozco, ése que me ata, no cuenta.

La miro, me mira. Nos sonreímos las dos. ¿Cómo se llama eso?
Volveré.

Entre peñas se queda la Estrella con sus dos habitantes mientras nosotros volvemos a casa.


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jueves, 23 de septiembre de 2010

September





   SEPTEMBER                                           SEPTIEMBRE

Der Garten trauert,                                    El jardín está triste,
kühl sinkt in die Blumen der Regen.           la fría lluvia pesa sobre las flores.
Der Sommer schauert                                El verano tiembla
Still seinem Ende entgegen.                      dulcemente hacia su fin.

Golden tropft Blatt um Blatt Doradas,     Gota a gota, caen las hojas
nieder vom hohen Akazienbaum.         de lo alto de la acacia.
Sommer lächelt erstaunt und matt      El verano sonríe, sorprendido y cansado
in den sterbenden Gartentraum.         entre el sueño de los jardines que se mueren.

Lange noch bei den Rosen                           Largamente, entre las rosas
bleibt er stehen, sehnt sich nach Ruh.           se detiene todavía, desea el reposo.
Langsam tut er die (grossen)                       Lentamente cierra
müdgewordnen Augen zu.                           sus ya cansados ojos.  


Cuatro (2 de 4)




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martes, 21 de septiembre de 2010

Huerta

A escasos metros de mi portal estoy en plena huerta. Salgo a recorrerla a pie o en bicicleta.

"Cuando el verano exhala los últimos estertores engañosos de que, esta estación mágica, pudiera llevar implícita la condición de inagotable, disfruto, como siempre de los campos con mil variedades de verduras granadas que esperan pacientes la mano que las arrebate de la tierra, de los campos anegados a punto de recibir la primera plantación del otoño, el perfil casi mágico con la última luz de la tarde de los agricultores pulverizando los cultivos, los barbechos descansando , los olores a tierra húmeda recién movida por la azada del labrador, las casas de labranza diseminadas entre los huertos, el olor de un azahar tardío prendido, incomprensiblemente, de unos cuántos árboles que no sé qué pacto habrán establecido con la tierra, el clima y los vientos para mantener como un baluarte esa floración, el azahar, que por defecto, eclosiona y muere en abril y mayo; los dondiegos amarillos, rojos, naranjas, fucsias, blancos, matizados... los pájaros cantan y el agua corre alegremente por las acequias.

Escucho la música del agua a la vera del camino. El mar desde los puentes está hermoso, radiante, tranquilo y sereno, las montañas azules al fondo.
 El estío hoy lucha por no terminar.

 Reminiscencias de vuelo…eso siento entre las tierras de regadío, entre los pajarillos que pían la despedida del verano y los frutos madurando; entre olores de anís, jazmín y tierra mojada.

En plena madurez, como este final de verano, plena, serena, satisfecha, agradecida, dorada y espléndida….soy una mujer en dulce espera"


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miércoles, 15 de septiembre de 2010

No te detengas

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Walt Whitman  (1819-1892)

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martes, 14 de septiembre de 2010

Nácar

Tras una noche,
amor sin amor, rumor de mar,
poblada de fantasmas sonrientes
y pintada en azul y blanco de luna,
me regalas tu ausencia cercana y tibia
como quién ofrece un vaso de agua
necesaria.

Tu “no amor”, construido de silencioso nácar,
anda vestido de organdí suave
y me acaricia.

P.A.




Gracias.


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lunes, 13 de septiembre de 2010

Afortunada

Saboreo los últimos días de estío desde la terraza.

El cabo de s. Antonio asoma al mar, quebrándose elegantemente sobre el acantilado.
Los veleros aran una estela blanca en las azules aguas de la bahía.
El tamarindo se mece bajo la ondulante brisa de poniente. 
Las suaves  colinas pobladas de olorosos pinos 
 y el mar, salpicado de minúsculas velas blancas, se desliza suavemente hacia el horizonte y lucha  una batalla con el azul del cielo para intensificarse.

Me vienen...

Los días cálidos de agosto.
La brisa apacible del mediodía.
Mi cuerpo dorado por el sol y el mar.
Las chicharras cantando hasta la puesta del sol.
El penetrante aroma del jazmín y la madreselva.
El mar cálido y cristalino.
Los baños en sus aguas.
Los paseos al atardecer.
El majestuoso Montgó.
Tú...

Así, así quiero ser, como un delicioso día de verano en la costa de Jávea.


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jueves, 9 de septiembre de 2010

"No hay puertas"


Con arenas ardientes que labran una cifra de fuego sobre el tiempo,
con una ley salvaje de animales que acechan el peligro desde su madriguera,
con el vértigo de mirar hacia arriba,
con tu amor que se enciende de pronto como una lámpara en medio de la noche,
con pequeños fragmentos de un mundo consagrado para la idolatría,
con la dulzura de dormir con toda tu piel cubriéndome el costado del miedo,
a la sombra del ocio que abría tiernamente un abanico de praderas celestes,
hiciste día a día la soledad que tengo.

Mi soledad está hecha de ti.
Lleva tu nombre en su versión de piedra,
en un silencio tenso donde pueden sonar todas las melodías del infierno;
camina junto a mí con tu paso vacío,
y tiene, como tú, esa mirada de mirar que me voy más lejos cada vez,
hasta un fulgor de ayer que se disuelve en lágrimas, en nunca.
La dejaste a mis puertas como quien abandona la heredera
de un reino del que nadie sale y al que jamás se vuelve.

Y creció por sí sola,
alimentándose con esas hierbas que crecen en los bordes del recuerdo
y que en las noches de tormenta producen espejismos misteriosos,
escenas con que las fiebres alimentan sus mejores hogueras.
La he visto así poblar las alamedas con los enmascarados que inmolan al amor
-personajes de un mármol invencible, ciego y absorto como la distancia-,
o desplegar en medio de una sala esa lluvia que cae junto al mar,
lejos, en otra parte,
donde estarás llenando el cuenco de unos años con un agua de olvido.

Algunas veces sopla sobre mí con el viento del sur
un canto huracanado que se quiebra de pronto en un gemido
en la garganta rota de la dicha,
o trata de borrar con un trozo de esperanza raída
ese adiós que escribiste con sangre de mis sueños en todos los cristales
para que hiera todo cuanto miro.

Mi soledad es todo cuanto tengo de ti.
Aúlla con tu voz en todos los rincones.
Cuando la nombro con tu nombre
crece como una llaga en las tinieblas.
Y un atardecer levantó frente a mí
esa copa del cielo que tenía un color de álamos mojados
y en la que hemos bebido el vino de la eternidad de cada día,
y la rompió sin saber, para abrirse las venas,
para que tú nacieras como un dios de su espléndido duelo.

Y no pudo morir
y su mirada era la de una loca.
Entonces se abrió un muro
y entraste en este cuarto con una habitación que no tiene salidas
y en la que estás sentado, contemplándome, en otra soledad
semejante a mi vida.

Olga Orozco


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martes, 31 de agosto de 2010

El Fraile

No concibo mejor forma de concluir mi  período vacacional que dejándome discurrir igual que hacen las aguas limpias y esmeralda por el lecho del Fraile.

Nos adentramos en el álveo de este afluente del Xúquer, dispuestos a pasar el día en sus aguas.
 No ha sido un día especialmente caluroso y entramos en el río con nubes y algún claro. Sin embargo, cuando ha asomado tímidamente el sol ya no he tenido ninguna duda y he lanzado mi cuerpo al agua en cada poza que tuviese un mínimo de profundidad.

El río Fraile es perfecto para andar por su cauce, cómodo y flexible, ofrece varias opciones de ruta sin que en ningún momento  presente dificultad tal que tengas que abandonarlo definitivamente.
Sales para recuperar temperatura corporal, eso es todo. Y aunque puedes volver por senda, lo ideal es hacer el camino de retorno por el interior del barranco.
El río obliga a recorrerlo concentrado, a buscar, a optar, a elegir. Me ha recordado mi concentración por la vorágine circulatoria en las ciudades de India por comparación.

Pero el canto de hoy es otro y me muestro agradecida. Un canto fluvial como final de estío, no veo mejor manera de concluir estos dos meses ni de iniciar con arrestos un largo curso escolar. El río, en su sabiduría, me  muestra la forma de vadear pedruscos y peñas y, agotada, no tengo ánimo de ofrecer ninguna resistencia física o mental a mañana.

Discurro como las aguas del Fraile.


Así pues, cierro los ojos y el 1 de septiembre viene teñido del mejor color posible,  en verde esmeralda.  






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domingo, 29 de agosto de 2010

Irta

No es la primera vez que recorro esta ruta, un itinerario de 14 km bordeando la costa desde Peñíscola hasta Les Fonts (Alcocebre). Incomparable y exclusivo tramo de costa, sin edificaciones, lleno de diminutas playas y calas de cantos, conchas, arena blanca, roca … 
La sierra de Irta baja amablemente entre olores de pinos y vegetación mediterránea a encontrarse con el mar en pequeñas calas hechas para solaz del que camina por ella.

El contraste entre la costa no edificada, virgen, y la península de Peñíscola a lo lejos, promontorio abarrotado de casas blancas y  elevado sobre el mar, como un buque surcando las aguas… es tan extraordinario, y extremado, tan atípico y fuera del tiempo, que la retina satisface su curiosidad, un tanto increíble, mirando el camino, ¡Ay, el imprescindible y bienaventurado camino en solitario!...  Ítaca a lo lejos'




Tenía un deseo. Ayer noche se cumplió.
Dormí en Cala Argilaga, bajo un cielo de luna menguante y envuelta por el suave rumor de las olas.


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viernes, 27 de agosto de 2010

Lentament




Lentament comença el cant.
...en l´horitzó que dibuixen ocells i veles,
cara al mar sempre vibrant
que amb el seu ritme incessant ens empeny a créixer.
 
Miquel Martí i Pol
 
Front a la mar, aquestos dies he començat a escoltar les primeres notes d'un nou cant.
No l'he buscat, no sé d'on ve, no sé on vol anar però la brisa l'agafa acaronant-me'l a la pell, la lluna  plena manteja per mí un camí que va més enllà de la Mediterrànea; els passos en l'arena blanca m'emprenyen a solcar i la meua mirada no pot apartar-se'n de l'horitzó blau.
Lentament m'envolta, no val lluita possible.




Sé que aquestos febles acords van a perfilar, a poc a poc, els contorns d'un mapa encara en blanc.
Lentament, sense que jo el cride pas. Lentament s'obri camí entre la meua quietut, els meus ulls, els meus desitjos, els meus somnis.
Un cant que dibuixa al meu horitzó ocells i veles i amb ritme incessant m'empuixa.

I lentament comença el cant.
Somric.
 
 
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domingo, 22 de agosto de 2010

Un pont de mar blava



Un pont de mar blava per sentir-nos frec a frec,
un pont que agermani pells i vides diferents.


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miércoles, 18 de agosto de 2010

Coreografía

Mi primer contacto con  India fue la llegada a esta gran urbe, Mumbai.
El choque y la impresión fueron grandes, un trasiego de casi 20 millones de personas.... ¡Ríete de las Fallas en horas punta! 

Escuchando hoy  TV3 no puedo por menos que sonreír ante dos noticias de portada: en Barcelona  1/3 de la población no recicla, en cuanto a seguridad vial el debate entorno al uso del azul y amarillo en coches de emergencia.
Sonrío mientras hago una inevitable comparación con India  en donde estos dos aspectos sociales son graves y tienen difícil solución a corto plazo.

India es un país sucio.
 Los hindúes, aseados en su aspecto y espacio personal, que mantienen sus hogares en condiciones aceptables, tratan intolerablemente su espacio público, abandonado a una degradación progresiva. En el campo se percibe menos pero en los desplazamientos, a ambos lados de la carretera o en cualquier población, sea del tamaño que sea,  la suciedad y la basura se  acumulan  por doquier.




Me llamó la atención  la gran cantidad de cuervos, carroñeros y negros, que graznaban cual bajo en una orquesta acompañando  otra cantinela más poderosa, dueña y señora de Mumbai, producida por las sonoras bocinas de cualquier medio de  transporte.
Sin embargo éstas y otras aves, impensables formando parte del paisaje urbano en una ciudad occidental, ejercen un papel importante en este país, aliviando de productos orgánicos las calles.

Otro grave problema que afecta  a India es la contaminación acústica en sus ciudades donde se aglomera la gran parte de su población. Desde las primeras luces del amanecer hasta  dos horas posteriores a la caída de la noche, los bocinazos son la música a su cotidianidad.

 Mumbai empuja el amanecer con graznidos. Y sin tiempo a  desperezarse, se pone en movimiento frenético con el telón de fondo de los claxons.Un espantoso ruído que,  para un fino y delicado  oído occidental resulta atronador, constante, molestísimo y excesivo.


 Sin embargo los bocinazos de motocicletas, coches, buses, camiones  y los  timbres de las incontables bicicletas que circulan de aquí para allá, he descubierto que también ejercen un papel primordial: organizan y ordenan el caos. Son  absolutamente necesarios para desenvolverse en cualquier población ante la insuficiencia o la  falta de señales, semáforos y agentes.

Uno pita, circula, adelanta o cambia de dirección.
El claxon significa "voy" y, milagrosamente, como en una coreografía perfectamente sincronizada... ¡ funciona!

El efecto que me produjeron las calzadas es de baile imparable  a lo largo del día con dos sencillos pasos: dilatación y contracción.
Sería la única explicación convincente si no supiese de antemano que esa cualidad que poseen algunos cuerpos físicos de dilatarse y contraerse no es propiedad que cumplan  las calzadas.
 Apenas he visto atascos. Accidentes ninguno. Tampoco altercados o peleas debidas a esta forma de circular. Sin embargo debe ser alto el  porcentaje de atropellos.
  
Dice  Álvaro Enterría en su libro " La India por dentro" que, "como las aguas en el flujo de un arroyo, esta sociedad se organiza espontáneamente". No existen apenas normas y leyes externas. Parece que exista una norma no escrita: "cada uno hace lo que le viene en gana". Existe una gran libertad; el dharma y las costumbres ancestrales marcan la conducta de cada uno. Los hindús son adaptables y elásticos, aceptan el mundo, se adaptan y acomodan. El tráfico en las grandes ciudades es una muestra de esta actitud ante la vida.

La circulación en India me ha tenido en vilo, en  permanente asombro y totalmente  anonadada hasta el último minuto.
No guardan distancias, pasan rozándose a escasos cinco centímetros unos de otros, en vespas familias enteras, de cinco miembros, bebé incluido...
Cuando aprendí a cruzar  las calles de Mumbai  levantando la mano para pedir paso no podía imaginar que en ciudades medias el sistema se volvía salvaje. He tenido que aprender a caminar absolutamente concentrada para evitar tropezar con otros o caerme en cualquier agujero estratégico; intentar que ningún vehículo me tropellase o me dejase sin uno de mis dos preciados pies, apartarme con premura porque la señora hindú, me hubiese arrollado sin contemplaciones y con todo el derecho del mundo, al pedirme paso con su claxon en mitad de un paso de cebra; sortear gentes, bicis, motos, autobuses, rickshaws, coches particulares, vacas sagradas, cabras y demás animales domésticos.

Este baile se vuelve frenético y adquiere proporciones gigantescas con las primeras horas del anochecer. Ante el enjambre de vehículos, tenderetes y gentes envolviéndote en su pesadilla, has de agudizar la vista, concentrarte y poner  todos tus sentidos en alerta para mantenerte igual como habías desembarcado en este inconmensurable país, enterita. 

Dos visiones últimas  a la salida de Mumbai, once de la noche de camino al aeropuerto: cientos de musulmanes arrodillados rezando en plena calle en  dirección a la Meca y dos niños de cinco y dos años, sentados tranquilamente, charlando, en la mediana de una de sus grandes vías inundada de coches.

Una locura. Una locura controlada, parece, a mis ojos de occidental.


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lunes, 16 de agosto de 2010

Luz

          De vuelta a casa llevo el salwar kameez en mi equipaje y voy vestida como en occidente.
 Sin embargo no es esa la sensación que posee mi cuerpo. No es eso lo que siento.


         " ...sacó del arcón de estaño el único sari que poseía y lo desplegó cuidadosamente. Sarasa lo había guardado para el último viaje de su vida. Ella, como todas las buenas esposas hindúes, había rezado para que se le permitiera morir antes que su marido. Había deseado subir al cielo iluminada por el resplandor del brillante círculo rojo de kumkum de su frente. Las hebras de jazmín de su pelo perfumarían su camino y todos los que la vieran pensarían en lo bienaventurada que era por morir pareciendo una novia....Ahora que eso no iba a ocurrir, Sarasa dejó que sus sueños se escaparan rodando de los pliegues de su sari"
El vagón de las mujeres. Anita Nair


Desde muy arriba, a tantos pies del suelo como el avión que me trae de vuelta, se me ve engalanada con un precioso sari  de seda de kanchipuram. Tiene el poder de recoger en sí todos los colores y todos los aromas de esta tierra. Ribeteado con una franja ancha y dorada de tolerancia, está  salpicado aquí y allá  por pequeñísimas hojas  bordadas de sonrisas francas.
Con el ritmo suave que proporcionan los pies descalzos al andar, mi ropaje dispersa aromas de  sándalo, incienso,  flores y especias.

El atuendo que me cubre hoy es especial. 

Voy vestida de luz. La luz de oriente.

 Los brazaletes que adornan mis brazos llevan incrustadas las profundas  miradas  de cada  hindú que se  ha cruzado estos días conmigo y las ajorcas  argenteas en mis tobillos tintinean con sones de adaptabilidad y de libertad.
Mi piel luce oscura y el pelo se me ha vuelto de un negro y brillante azabache  recogido en la nuca y adornado con aromático jazmín.  La henna en mis manos perfila sinuosa los  campos de arroz y  las plantaciones de té.
  
Cuando los míos se acerquen a darme un largo abrazo recogerán de entre mis sienes el aceite perfumado que les acercará milagrosamente ese inabarcable país que es India y todo lo vivido por mí.

Esta esencia tiene nombre:  "Kerala".

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jueves, 12 de agosto de 2010

Hampi

" Una cultura inmemorial se esconde tras una costra áspera. Levanta la corteza, extirpa la pobreza y su analfabetismo crónicos y tendrás el mejor especimen de lo que debería ser un ciudadano culto, cultivado y libre". M Gandhi



Hoy, apretado día de calor entre la majestuosidad de Hampi. Aún así, me da para observar y pensar en la vida que lleva este  variado pueblo. 


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martes, 10 de agosto de 2010

Karnataka



XXI

¿Por qué escogió venir a mi puerta, el joven vagabundo, con el alba?
Cada vez que salgo y entro paso a su lado, y mis ojos quedan prendidos en su cara.
No sé si debo hablarle o guardar silencio. ¿Por qué escogió venir a mi puerta?
Las nubosas noches de julio son oscuras; el cielo es en otoño de un azul suave; los días de primavera están inquietos con el viento del sur.
Él teje sus canciones cada vez con melodías nuevas.
Abandono mi labor, y mis ojos se hinchan de niebla. ¿Por qué escogió venir a mi puerta?

“El jardinero” Rabindranaz Tagore

Halebid, un delicioso pueblo del suroeste, para perderse por sus colinas y entre sus cultivos, días y días.
 ! Ah, la apacible vida rural en Karnataka !

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jueves, 5 de agosto de 2010

kathakali




En el Kathakali los pasos son vigorosos. Es una danza masculina. Hasta la más lenta de las coreografías tiene un vigor interno... pensad en el daño que podría hacer a los ojos y la columna vertebral, órganos vitales, con el pie de lado el impacto es suave y le da gracilidad al paso...  
...a veces hay que olvidar todas las preguntas y que la cabeza vaya a su aire. Olvidar las dudas y convertirse en el personaje.
Las nueve caras del corazón. Anita Nair




A veces los pequeños detalles no controlados son los que dan sentido pleno a un acontecimiento. Eso ha sucedido hoy en esta representación: Los apagones de luz, los fallos técnicos, la escasez de recursos, la tos del actor, el viejo músico haciendo play back...todo ha contribuido a hacernos este espectáculo más agradable, ameno y divertido.


Lo mejor de Fort Kochi...sus árboles de la lluvia





y sus redes chinas





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lunes, 2 de agosto de 2010

Olores

...los olores, como la música tienen el poder de evocar recuerdos.

“El dios de la pequeñas cosas”. Arundhati Roy




En la burbujeante Madurai, al sur de India he comprobado que, entre todos los aromas y olores efectivos y poderosos que circulan en medio del asfixiante calor, el aroma del jazmín se abre paso entre las calles, en las inmediaciones  o interior de los templos, en cualquier rincón o comercio, por las grandes vías o entre callejas.

 

      Lo esparcen, de la mañana a la noche,  en guirnaldas prendidas en sus cabellos,  recogidos en largas y oscuras trenzas, las mujeres de Tamil Nadu.










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sábado, 31 de julio de 2010

Kaveri

Trichy está situado a orillas de uno de los siete ríos sagrados de la India.

Sus gentes cruzan el río por los vados conocidos con fardos, mercancías, con sus hijos y sus animales. Luego secan sus ropajes y sus saris en las márgenes del Kaveri, al viento, ayudándose unos a otros y sin prisas, antes de proseguir su ruta.




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